El GP de Brasil: un verdadero bautismo de fuego para los novatos

El Gran Premio de Brasil presentó condiciones desafiantes para los pilotos de Fórmula 1, especialmente para los menos experimentados. Liam Lawson, con solo una carrera en condiciones de lluvia en su haber, fue el único de los novatos que mostró un buen desempeño en la clasificación, logrando un sorprendente quinto lugar en la parrilla. La sesión de clasificación fue complicada, con varios pilotos, incluidos los de Williams y Aston Martin, sufriendo accidentes en la pista mojada.

Carlos Sainz también se vio involucrado en un incidente inusual al salir de la curva Senna. Durante la carrera, Oliver Bearman tuvo un mal inicio al chocar con Franco Colapinto en la cuarta vuelta, lo que le valió una penalización. Más tarde, en la vuelta 36, Bearman realizó un giro de 360 grados en la curva 7, golpeando la barrera de neumáticos.. En la carrera, Lawson fue golpeado por Oscar Piastri en la primera curva de la vuelta 26, mientras que Colapinto se estrelló bajo condiciones de safety car debido a la intensa lluvia.

Ambos pilotos mostraron un ritmo inferior al de sus compañeros de equipo, ya que Albon no pudo participar por daños en su Williams durante la clasificación. Colapinto, visiblemente afectado, comentó: La pista era indomable, no debimos haber corrido en ese momento. A pesar de intentar mantener la temperatura de los neumáticos intermedios, perdió el control del auto en una zona crítica. Lawson, por su parte, también enfrentó dificultades, mencionando que estuvo al borde de chocar en varias ocasiones, pero logró mantener el control y permanecer en la pista.

. Oliver Bearman, quien reemplazó a Kevin Magnussen en Haas, reconoció que su actuación en la carrera no cumplió con las expectativas. A pesar de las difíciles condiciones de lluvia, el piloto admitió haber cometido demasiados errores y no haber logrado mantenerse en pista. Es una experiencia valiosa, ya que las carreras en mojado son raras en F1, comentó Bearman, quien tuvo problemas especialmente con los neumáticos intermedios, lo que afectó su confianza en las curvas rápidas.

El director del equipo Haas, Ayao Komatsu, atribuyó los errores de Bearman a su inexperiencia y a las características del VF-24, que no se comportó bien en esas condiciones.. Ollie Bearman tuvo un día complicado en la pista, reconociendo sus errores tras la carrera. Su equipo, liderado por Komatsu, le aconsejó mantener la calma después de un incidente que provocó una bandera roja. A pesar de mostrar buen ritmo, Bearman se mostró demasiado ansioso, lo que le llevó a salirse de la pista en dos ocasiones.

Aunque mejoró su conducción tras recibir instrucciones durante el coche de seguridad, su inconsistencia le impidió lograr tiempos óptimos. Komatsu destacó su destacada actuación en condiciones secas el viernes y subrayó que la experiencia adquirida en la lluvia será invaluable para el futuro del piloto y su equipo.. En el mundo de la Fórmula 1, las expectativas para los jóvenes pilotos suelen ser moderadas.

Un ejemplo notable es el último novato que logró un podio en condiciones de lluvia: Sebastian Vettel, quien lo hizo en el Gran Premio de Italia de 2008. Para encontrar a otros novatos que hayan alcanzado este logro, hay que retroceder hasta el Gran Premio de Japón de 2007, donde Lewis Hamilton superó a Heikki Kovalainen.